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General José Quintino "Quintín" Bandera Betancourt
Mambi Army of Liberation
1834-1906

General José Quintino "Quintín " Bandera Betancourt was a famous and exceptional general of the Mambi Army of Liberation, serving under Antonio Maceo.  His family was from Santiago de Cuba. 

After the success against the Spanish, Bandera, who was very black in appearance, could not even get a job as a janitor.  He was assassinated on the order of president Tomas Estrada Palma on a ranch near Ariguanabo, outside of Havana.

It is said that besides the overt command structure in the Mambi Army, there was a second one, Congo in origin like the name Mambi, where Quintín Bandera was the Tata Nkisi of the prenda that the Army took with them in the field. This prenda is now said to be in Regla, Provincia Habana.  Antonio Macero was the Bakonfula (translated into Spanish as Mayordomo) of this prenda -- the army was often referred to as Maceo's Army. In this second command structure, Quintín had the highest position, Maceo was under him.

See Quintín Bandera y su asesinato traicionero: preludio inevitable para la creacion del Partido Independiente de Color, Eugène Godfried, 9/05


Raices de mi corazon (Roots of my Heart): on the 1912 massacre of Mambi veterans. 

Photos of the Mambi Liberation Army

Wars of Liberation

El Nieto del General, 11/1/02

por Marie Dominique Bertuccioli y Joaquín G. Santana
Radio Habana Cuba

José Quintín Bartel, nieto del general del Ejército Libertador Cubano, Quintín Bandera, nació, creció y vive en Francia. Músico, como su padre cubano, Bartel "dobló" la voz de Guy -el novio de Genevieve (Catherine Denevue)- en el famoso filme "Los paraguas de Chersburgo". También compuso la música de otros filmes franceses, entre ellos "El italiano de las rosas". Gracias a una información proporcionada a Joaquin G. Santana por el historiador Abelardo Padrón, autor del libro "General de tres guerras" (consagrado a Bandera), Santo y Seña localizó en París y entrevistó a este descendiente del ilustre patriota cubano. Durante la entrevista actuó como intérprete y colaboró en el interrogatorio periodístico la colega de Radio Habana Cuba, Marie Dominique Bertuccioli.

P. Deseamos, en primer lugar, confirmar su parentesco con el general cubano Quintín Banderas. ¿Cuál es su relación familiar con el conocido jefe insurrecto independentista?
R. El general Quintín Bandera era mi abuelo, el padre de mi padre.
P. ¿Cómo llegó su familia a Francia?
R. No fue mi familia la que llegó a Francia sino solo mi padre. El vino antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Exposición Colonial en París de 1930, con una orquesta cubana que tocó en el Pabellón de Cuba. Pero no volvió a la Isla, aquí se quedó. Era músico, conoció a mi madre y yo nací aquí.
P. ¡Es una historia de amor franco-cubana¡
R. Exacto.
P. ¿Conservó usted lazos con Cuba?
R. Desdichadamente, no. Fui una vez para el Festival de la Canción, en el balneario de Varadero, creo que en 1968 (*). Me invitó el gobierno cubano y fui a cantar como representante de Francia.
P. ¿Su padre le habló de su abuelo? ¿Qué sabe de él?
R. Sé, a la vez, mucho y demasiado poco. Conozco quién fue el general Quintín Bandera, y lo que le hicieron, después, al final de la guerra (*). Sé de la familia, sobre todo del hombre, de su talento militar y de su patriotismo. Pero quisiera saber más.
P. ¿Leyó alguna vez el libro "General de Tres Guerras"?
R. No. Desdichadamente, no. Solo tengo un folleto que se editó en 1948. Dice: "República de Cuba. Ministerio de Defensa Nacional. Quintín Bandera, el mambí sacrificado." Tomás Savignol es el autor.
P. Volvamos a usted: ¿siguió la vocación musical de su padre?
R. Bueno, aquí fui a la escuela, vino la Segunda Guerra Mundial, la ocupación alemana y, finalmente, la Liberación, y me hice músico. Tuve una carrera profesional aceptable, puedo decir. Después organicé espectáculos, en ocasión de la celebración de Congresos de diverso tipo, y finalmente me retiré.
P. Pero, los artistas nunca se retiran. ¿Qué hace ahora?
R. Por suerte los artistas retirados hacen cosas, sino se aburrirían. El retiro no me place mucho pero hay que resignarse. Ser músico a los 71 años no es muy fácil. Sobre todo en estos momentos ...
P. ¿Tiene noticias de su familia en Cuba?
R. Tengo familia en Cuba, allá nos redescubrimos cuando visité el país, también tengo amigos de Tolosa que estuvieron en Cuba y vieron a mis familiares. Empezamos entonces a tener relaciones.
P. ¿Nos habla de su trabajo musical en el cine?
R. Bueno, escribí, entre otras cosas, la música de dos películas de Charles Maton, pintor y escultor. Una de ellas, "El italiano de las rosas". Hice canciones y arreglos. Y luego hice lo que en Francia se llama música de acontecimientos (*). También fui director artístico.
P. Una última pregunta, señor Bartel.
R. Sí.
P. ¿Qué recuerda, con mayor intensidad, de su visita a Varadero, hace ya más de tres décadas?
R. Recuerdo intensamente algo que me dolió cuando estuve en Varadero la primera vez: mucha gente sabía de mis orígenes y me sentí mal al no poder comunicarme con ellos en el idioma de mis raíces. No domino la lengua española.

(*) Bartel confunde el año. El Festival se celebró en 1967.
(*) El final del general Bandera fue trágico. Murió macheteado en el momento de su entrega luego de haberse sublevado contra el gobierno de Tomás Estrada Palma, el primer presidente republicano cubano.
(*) Los cubanos la denominamos musica incidental.

Quintín Bandera, Glorioso Mambí, 1/16/05

Ciro Bianchi Ross
Juventud Rebelde,
16 de enero DEL 2005

Photo courtesy Eugene Godfried

El presidente Estrada Palma se negó a que le entregaran el cadáver a la viuda y cuidó muy bien de que no se le rindieran honores. Lo trasladaron al cementerio en el carro de la lechuza, que se destinaba a los pobres de solemnidad, y sobre su tumba, abierta en la tierra, no se pudo colocar su nombre. La orden del asesinato del general José Quintino Bandera Betancourt —Quintín— salió del propio Palacio Presidencial.

Corría el mes de agosto de 1906 cuando los liberales se alzaron contra el gobierno de don Tomás. El glorioso mambí tenía entonces 73 años de edad y a su casa de la calle Esperanza entre Suárez y Factoría, en La Habana, fue a buscarlo el comandante Desiderio Piloto, uno de sus ayudantes en la manigua. No lo pensó dos veces. Caminó hasta el café Marte y Belona para beber una copita de ginebra y desde allí, en coche, partió a la guerra, la llamada guerrita de agosto. Participó en el asalto del tren Habana-Guanajay y en requisas de armas y víveres en las zonas de El Cano, Wajay y Arroyo Arenas, y al considerar fracasada la revuelta procuró un salvoconducto que le permitiera volver junto a su familia o salir de la Isla. Aguardaba por el documento cuando una partida de la Guardia Rural, mandada por el capitán Ignacio Delgado, a quien Bandera ascendió durante la guerra del 95, le dio caza en la finca de Manuel Silveira, en Arroyo Arenas. Fue horriblemente macheteado.

¡TE ÑAMABAS!

Dos veces lo degradaron y las dos volvió a recuperar sus estrellas de General. Combatió en las tres guerras de independencia y estuvo junto a Maceo en la Protesta de Baraguá. Fue albañil y marinero y aprendió a leer y a escribir cuando frisaba los 50 años. Se dice que en plano personal podía mantener amistad sincera con un español, pero era implacable con los cubanos que servían a España. De ahí el célebre diálogo que sostenía con los traidores: ¿Cómo te ñamas? ¡Te ñamabas!

En 1895 Maceo le confía la jefatura de la infantería de la columna invasora y en ese mismo año Gómez lo designa al frente de la Primera División del Cuarto Cuerpo de Ejército que abarcaba los distritos de Sancti Spíritus, Remedios y Trinidad. Se desplaza después hacia la región de Sagua la Grande hasta reencontrarse con Maceo en Matanzas. Después del ataque a Batabanó cruza la trocha de Mariel a Majana para sumarse a la segunda campaña de Pinar del Río. Allí Maceo lo destituye, pero Quintín continúa combatiendo y Maceo se ve obligado a felicitarlo por el éxito de su ataque a San Cristóbal. Entre el 18 de marzo y el 13 de junio de 1896 interviene en unos 11 combates de significación.

Otra vez vuelve a designársele jefe de la Primera División del Cuarto Cuerpo, con la misión de reagrupar tropas en la zona villareña y conducirlas a occidente. Cruza de nuevo la trocha y se asienta en la región de Trinidad, pero Calixto García le encomienda crear la División de Voluntarios de Oriente para que operara con ella en la parte occidental del país. Con cien orientales de infantería, Quintín cruza la trocha de Júcaro a Morón el 23 de marzo de 1897 para establecerse nuevamente en Trinidad y se niega a trasladarse a su destino hasta que no se le suministren los pertrechos que estima necesarios.

Por eso, en julio, Gómez lo destituye y un consejo de guerra lo procesa por desobediencia, insubordinación, sedición e inmoralidad entre otras razones por sus manifestaciones abiertas contra los jefes y su carácter mujeriego. Se le priva de todos sus derechos políticos y militares, pero se le permite mantener una escolta de 12 hombres y dos ayudantes, con los que sigue peleando por su cuenta. Concluyó la guerra en calidad de jefe excedente y con grados de General de División.

SIN EMPLEO

En la paz Quintín Bandera fue víctima de la discriminación y el desempleo. Pidió en cierta ocasión ayuda a Estrada Palma y el mandatario quiso librarse de él con cinco pesos que el bravo guerrero rechazó indignado.

Enterado del incidente el jabonero Sabatés dispuso que cada vez que el General pasara por las oficinas de su fábrica se le entregara un luis de oro. Pero Quintín, que tenía cuatro hijos que mantener, quería trabajo y no limosnas, y Sabatés tuvo que decirle que para su alta jerarquía era inapropiada la única plaza disponible en su establecimiento, la de sereno.

Otro jabonero, Ramón Crusellas, acudió en su auxilio. Lo contrató como propagandista de sus productos, y se asegura que Quintín andaba contento por La Habana con la promoción de los artículos de Crusellas, mientras que, “para ilustrarme”, decía, asistía a la academia del después periodista Miguel Ángel Céspedes. En eso lo sorprendió la guerrita de agosto.

ASESINATO PREMEDITADO

Tras combatir en Arroyo Arenas, Quintín acampó en las inmediaciones de la laguna de Ariguanabo. Su campamento fue dispersado por la Guardia Rural y el General, a fin de no ser apresado, se tiró al agua y permaneció en ella hasta la retirada del enemigo. Decidió entonces separarse de sus ayudantes de siempre, Piloto y Evaristo Estenoz, y en compañía de cuatro hombres buscó la finca de Manuel Silveira. Este simpatizaba con los liberales, pero el encargado de su predio no mostró entusiasmo alguno con la presencia de los sublevados. El encargado dijo que iría a La Habana y Quintín, desoyendo a sus acompañantes que le recomendaron no lo dejara salir, le confió una carta en la que pedía a Silveira que le gestionara el salvoconducto.

Silveira llevó la carta a Palacio, pero don Tomás, deseoso del escarmiento, ordenó que se copara al viejo mambí y las tropas fueron conducidas por el encargado de la finca.

Quintín las vio acercarse y pensó que le traían el salvoconducto, mientras que sus compañeros lo dejaban solo y buscaban refugio donde podían; dos debajo del piso de la casa de vivienda y los otros en unos matorrales cercanos. La avanzada de la Guardia Rural se acercó al General y quedó paralizada ante su figura venerable. Dijo Quintín, sonriente:

—¡Muchachos, esto se acabó! Yo sabía que ustedes venían a buscarme con el papel del gobierno. ¡Yo tengo muchos amigos!

En eso se acercó el capitán Delgado e increpó a sus hombres por no haber cumplido las órdenes que llevaban. Cuando los rurales sacaron sus armas Quintín Bandera comprendió que sus minutos estaban contados.

—¿Van a matarme así? —dijo y buscó con la vista, como quien espera ayuda, a los hombres ocultos en la casa.

Sonó un tiro y el General se desplomó. Entonces lo machetearon. De un solo tajo le arrancaron de raíz la oreja izquierda. Igual muerte tuvieron los dos hombres que buscaron refugio en la vivienda.

El propio día de los hechos aseguraba el periódico La Lucha: “Marianao, 6 am. Acaba de llegar el capitán Delgado conduciendo el cadáver de Quintín Bandera y dos más. En Palacio ha causado un magnífico efecto dicha noticia, dirigiéndose a Columbia, inmediatamente de conocerse el hecho, los secretarios de Hacienda y de la Presidencia, y el general Boza. Efectuaron el viaje en automóvil...”

Diría el general Enrique Loynaz del Castillo, otro de los sublevados de la guerrita de agosto, que al saberse de la muerte de Quintín personeros del gobierno comentaron: Ese no pasa más trochas.

EL CAPELLÁN

Solo un carruaje siguió al carro de la lechuza en su recorrido hasta el cementerio de Colón. Lo ocupaba la viuda de Quintín. Felipe Augusto Caballero, capellán de la necrópolis, le dijo: Vuelva pasado mañana; tendré algo para usted. Cuando la señora acudió a la cita, el cura la llevó al lugar donde inhumaron al guerrero y se había colocado una cruz en la que se leía: E. P. D. Felipe Augusto Caballero. El sacerdote quiso evitar así que los restos de Quintín Bandera fueran profanados o se perdieran para siempre. 

(Fuente: Diccionario enciclopédico de historia militar de Cuba y Doce muertes famosas. El autor desea agradecer a la lectora Josefina Valdés, de Ciego de Ávila, el obsequio de un ejemplar de esa última obra)


www.jrebelde.cubaweb.cu/2005/enero-marzo/ene-16/quintin.html


Photo Courtesy Eugene Godfried

Articles/Artículostop

Homenaje al general mambí Quintín Bandera en La Habana, Cuba  8/24/2017 YouTube, Yo Mismo 

Quintín Bandera, paladín de la independencia de Cuba  8/22/2016 Granma: "Una de las figuras que consideramos ejerció notable influencia fue Antonio Maceo Grajales, su compadre y amigo, el cual —a pesar de algunos altercados y disgustos confrontados— lo supo apreciar y reconocer como uno de los líderes indiscutibles del independentismo. El hecho histórico de la Protesta de Baraguá, protagonizado por el Titán de Bronce, devino en nutriente para el pensamiento político de Quintín Bandera, cuyos enunciados principales y expresión ideológica, supo defender hasta sus últimos momentos."

Forgetting Cuban Independence General Quintin Bandera  11/13/2014 Havana Times: "Quintin was an eternal rebel, and social issues were part of his concerns. He became friends with socialist and anarchist workers and made their demands his own. In fact, they were always his own: he was never swayed by the reconversion of many Mambi leaders and their acceptance of a pact with forms of domination around the world. In his social efforts within the revolution, Quintin represented the complement – from a more “popular” standpoint – of what Jose Marti wanted to accomplish, and did not manage to preserve, with that brilliant collective organization that the Cuban Revolutionary Party embodied."

Quintín Bandera, eterno luchador por la libertad  10/29/2014 Granma: "Siempre fue de un temperamento rebelde y a la vez, un eterno luchador por la libertad. Apenas adolescente se rebeló contra la autoridad de sus mayores y se fue a navegar. Tras el grito de independencia de Céspedes en 1868, acudió al llamado de la pa­tria y se incorporó a la insurrección. Volvió a hacerlo en 1879, en la llamada Guerra Chiquita. Soportó la dura cárcel española, pero nunca pudieron doblegarlo. En el 95 se ciñó el ma­chete, montó su caballo y tras atra­vesar la Isla bajo el mando del general Antonio, no paró hasta abrevarlo en los riachuelos de Mantua, al otro extremo del país. A los 72 años, cuando un mal presidente cometió fraudes para reelegirse, marchó a la ma­ni­gua. Siempre en nombre de la libertad."

Jueves 23 de agosto: Tributo a Quintín Bandera  8/21/2012 Red Observatorio Crítico: "Nos vemos este jueves a las 10 am junto a la entrada principal del Cementerio Colón. De ahí peregrinaremos a la tumba del General Quintín."

Quintín Banderas, glorioso mambí  1/16/2005 Juventud Rebelde: "El presidente Estrada Palma se negó a que le entregaran el cadáver a la viuda y cuidó muy bien de que no se le rindieran honores. Lo trasladaron al cementerio en el carro de la lechuza, que se destinaba a los pobres de solemnidad, y sobre su tumba, abierta en la tierra, no se pudo colocar su nombre. La orden del asesinato del general José Quintino Bandera Betancourt —Quintín— salió del propio Palacio Presidencial."

   

Links/Enlaces top

www.ecured.cu/Quint%C3%ADn_Bandera

en.wikipedia.org/wiki/Quentin_Bandera

 

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